Hay muchos hombres que sienten la necesidad de andar divulgando sus experiencias sexuales, como si fuesen grandes logros en sus vida. Me garché a esta, a esta y a esta otra, como si las mujeres con las que se acuestan fuesen una especie de colección de trofeos. Se deben sentir más hombres contándolo, ganadores, no sé.
Alardean continuamente de su potencial sexual, de su levante y atractivo físico. Poseen esa extraña e incoherente exigencia de reconocimiento y necesidad de sentirse superiores ante el resto de los hombres. Contándolo todo satisfacen su ego, bueno… casi todo, las malas experiencias se las reservan, y las únicas personas en el universo en saberlas son las que compartieron la cama con él esas noches.
Lo lamentable de todo esto es cuando relatan su vida sexual y nosotras somos las oyentes, y a la vez uno de esos tan preciados trofeos. Muchas veces pasamos por este tipo de situaciones, cuando tenemos algún amigo con derecho, o llámese “amigarche”, más adelante voy a hablar de este tipo de relaciones… pero en términos generales para él sos la amiga a la cual le cuenta todo y a la vez le hace el service completo; digamos que primero te usa de psicóloga y luego de objeto sexual, o viceversa, hay algunos que primero prefieran hablar y otros optan por ir directo al grano.
Alardean continuamente de su potencial sexual, de su levante y atractivo físico. Poseen esa extraña e incoherente exigencia de reconocimiento y necesidad de sentirse superiores ante el resto de los hombres. Contándolo todo satisfacen su ego, bueno… casi todo, las malas experiencias se las reservan, y las únicas personas en el universo en saberlas son las que compartieron la cama con él esas noches.
Lo lamentable de todo esto es cuando relatan su vida sexual y nosotras somos las oyentes, y a la vez uno de esos tan preciados trofeos. Muchas veces pasamos por este tipo de situaciones, cuando tenemos algún amigo con derecho, o llámese “amigarche”, más adelante voy a hablar de este tipo de relaciones… pero en términos generales para él sos la amiga a la cual le cuenta todo y a la vez le hace el service completo; digamos que primero te usa de psicóloga y luego de objeto sexual, o viceversa, hay algunos que primero prefieran hablar y otros optan por ir directo al grano.
Ellos no les cuenta todo esto a cualquier mujer con la que mantienen relaciones, no, entre todos sus trofeitos eligen uno o muy pocos, y por alguna extraña razón encuentra en vos la posibilidad de hacerte parte de todas sus experiencias. La razón no la sé, no sé si serás su trofeo más reluciente o serás el que mantuvo más tiempo en su poder y por eso le inspirás más confianza.
Actualmente estoy pasando por esto, soy el trofeo con orejas incorporadas de un idiota que conocí hace casi un año, un idiota que me encanta, un idiota con el cual comparto mucho tiempo y por esa razón deduzco que soy el trofeo del momento. Quiero escapar lo antes posible de su vitrina y a la vez quiero que me mantenga encerrada bajo llave. Y ahí surge el gran problema, y es cuando te das cuenta que el divulgador te importa realmente, y por esa misma razón todo lo que te cuenta que hace con otras mujeres te molesta, te afecta. Al principio tolerás la situación, con el pasar del tiempo vas perdiendo la paciencia, pero no sos nadie para enojarte, ni recriminarle nada. Simplemente queres desconocer cierta información. Pero… ¿cómo hacerle entender a este “semental” que no nos interesa saber todos esos detalles? ¿qué debemos hacer para frenar esta situación?, bueno si tenés la solución, dejá un comentario. Yo intenté varias opciones, pero no bastó con decirle que no me interesa saber a quien se garcha y a quien se deja de garchar, sugerirle que se tome un par de cervezas con sus amigos y aproveche la ocasión para contar su intensa vida sexual, ni recomendarle que se haga un blog para relatar todas sus experiencias si tiene tanta necesidad de hacerlo.
Para él sos una amiga más, una "amiga especial", su confidente; pero él es algo más que eso. Algunos te entienden, te respetan y dejan de hacerlo; otros no, como en mi caso. Vos decidís si es de tu interés que siga manteniendo ese tipo de confianza con vos, o pedirle que se abstenga al contar algunos pequeños detalles de su vida, si no lo hace habrá que intentar escapar de esa vitrina en la cual una vez entraste y buscar otra en la cual valga la pena estar.
Actualmente estoy pasando por esto, soy el trofeo con orejas incorporadas de un idiota que conocí hace casi un año, un idiota que me encanta, un idiota con el cual comparto mucho tiempo y por esa razón deduzco que soy el trofeo del momento. Quiero escapar lo antes posible de su vitrina y a la vez quiero que me mantenga encerrada bajo llave. Y ahí surge el gran problema, y es cuando te das cuenta que el divulgador te importa realmente, y por esa misma razón todo lo que te cuenta que hace con otras mujeres te molesta, te afecta. Al principio tolerás la situación, con el pasar del tiempo vas perdiendo la paciencia, pero no sos nadie para enojarte, ni recriminarle nada. Simplemente queres desconocer cierta información. Pero… ¿cómo hacerle entender a este “semental” que no nos interesa saber todos esos detalles? ¿qué debemos hacer para frenar esta situación?, bueno si tenés la solución, dejá un comentario. Yo intenté varias opciones, pero no bastó con decirle que no me interesa saber a quien se garcha y a quien se deja de garchar, sugerirle que se tome un par de cervezas con sus amigos y aproveche la ocasión para contar su intensa vida sexual, ni recomendarle que se haga un blog para relatar todas sus experiencias si tiene tanta necesidad de hacerlo.
Para él sos una amiga más, una "amiga especial", su confidente; pero él es algo más que eso. Algunos te entienden, te respetan y dejan de hacerlo; otros no, como en mi caso. Vos decidís si es de tu interés que siga manteniendo ese tipo de confianza con vos, o pedirle que se abstenga al contar algunos pequeños detalles de su vida, si no lo hace habrá que intentar escapar de esa vitrina en la cual una vez entraste y buscar otra en la cual valga la pena estar.
.